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lunes, marzo 08, 2010

Los pasajeros encontraron en los blogs un nuevo libro de quejas

Visto y leído en Clarín:

MAS DE UNA DECENA DE SITIOS EN LA WEB DONDE SE MULTIPLICAN LOS RECLAMOS POR PROBLEMAS DE TRENES, SUBTES Y MICROS


La voz de los usuarios en la web 2.0

Julián: usuario de la línea de Ferrocarril Metropolitano (ex Roca), muy enojado por el mal servicio que presta". "Candelaria: hago esto porque tengo la profunda convicción de que podemos lograr cosas importantes". Así se presentan Julián de Sa Souza (31) y Candelaria Schamun (26), dos usuarios del transporte público que encontraron en la Web una forma original de canalizar la bronca, denunciar y reclamar por las malas condiciones en las que viajan a diario. Julian creó el blog Como Vacas!!! y Candelaria, Viajé como el orto. Pero no son los únicos. "¡Basta de viajar como ganado! ¡Evitemos un Cromañón ferroviario!", reclaman los Pasajeros del Roca, que también tienen un blog y, luego de varios pedidos, el martes fueron recibidos por la Subsecretaría de Transporte Ferroviario.


En la Web hay más de una decena de blogs sobre trenes, colectivos y subtes. "Pasajeros cansados de viajar como ganado. Muuuuu! para los trenes de las líneas Mitre y Sarmiento de TBA", se lee en TBA me mata. Y en Buenosaireslaplata, el tema son los micros que cubren ese tramo: "No es novedad que los servicios están colapsados. No se entiende por qué la situación de anormalidad se ha convertido en lo normal".


Cansados de llenar libros de quejas, los usuarios crearon blogs que se nutren de textos, fotos y videos que aportan tanto sus creadores como los lectores. Allí encuentran un espacio para compartir opiniones, informar a otros y generar propuestas. "Mi blog -afirma Candelaria- es sobre transporte en general. Lo abrí porque tomaba el tren Retiro-Tigre: estaba lleno y los horarios no se respetaban. Ahora viajo en subte y 'cubro' la línea D". Ya tuvo casi 174.800 visitas.

Julián vive en Longchamps. Su blog es sobre el Roca. "Es básicamente participación. Son pocas las fotos que tomé yo, la mayoría las envían otros pasajeros", dice. Miriam Garré (48), de Claypole, forma parte del blog colectivo Pasajeros del Roca, y cuenta algo similar: "Somos pasajeros autoconvocados. El blog lo armamos para expresarnos. Sirve para conocer los problemas de otros usuarios e incluirlos en las presentaciones a las autoridades".

Al contrario de lo que podría pensarse, estas denuncias no quedan perdidas en la blogósfera, sino que generan reacciones. Los bloggers afirman que las empresas que administran los servicios cuestionados visitan los sitios. "Sé que los de Metrovías leen el blog y siento que hay cosas que se lograron a partir de la masividad que tuvo. Hice un relevamiento de las estaciones de subte donde faltaban mangueras, y en 10 días las pusieron", opina Candelaria. Lo mismo descubrió Julián. Al estudiar las estadísticas de visitas, encontró que entre sus lectores "se cuentan Transporte Metropolitano Gral. Roca S.A., y el grupo Benito Roggio e Hijos S.A., que controla Metrovías".

En algunos blogs hubo una propuesta de realizar un "paro de usuarios". Por las dificultades que implica, la iniciativa no prosperó, pero la idea misma da cuenta del estado de ánimo de los pasajeros. En Viajé como el orto se puede firmar un petitorio a la CNRT, al que adhieren muchos otros sitios. "El blog no está contra las empresas. Lo que quiero es un buen servicio. Internet es rápido y cómodo, desde tu casa podés firmar", explica Candelaria. Hasta ahora firmaron más de 5.000 personas.


Los Pasajeros del Roca consideran que la amplia difusión que tuvo su blog influyó para que los recibiera el subsecretario de transporte ferroviario, Antonio Luna. "En la reunión pedimos detalles de proyectos e inversiones y los tiempos de solución que manejan. Luna escuchó los reclamos y propuso volver a reunirnos", cuenta Miriam.

Consultados por Clarín, en Metrovías señalan: "La empresa respeta la opinión de todos los usuarios, cualquiera sea el medio por el cual se expresen. Es una oportunidad para mejorar el servicio, pero es importante que sea debidamente canalizada". En TBA afirman que los blogs que se refieren a esa empresa "no tienen representatividad. No es un canal válido de comunicación con nuestros pasajeros, pero nuestra política es de apertura para recibir reclamos en forma directa. También hay un espacio para ello en nuestro sitio web".

Hace poco, los creadores de TBA me mata descubrieron que los titulares de la empresa no sólo leen el blog, sino que armaron los suyos propios, donde de algún modo responden a los cuestionamientos. TBA lo confirmó: "Es para mostrar las obras e inversiones que se hacen".

Fuente de información: Diario Clarín

lunes, enero 25, 2010

Iberia y la madre que los parió. Peripecias en la Terminal 4.

El sábado pasado, volé de Bs. As. a Alicante, España, con escala en Madrid. Viajamos con mi amiga, la profesora Marta Martín Llaguno de la Universidad de Alicante, con la cual estamos a punto de finalizar una investigación sobre el rol de la mujer en las agencias de publicidad (estudio comparado entre Argentina y España).

Pues bien, luego de cruzar el océano Atlántico, bajamos en el Aeropuerto de Barajas y comenzamos la peripecia de llegar de una punta a la otra en 30 minutos para no perder la combinación con Alicante. Quién haya estado en el "nuevo" Barajas y en la terminal "4" sabe lo que significa combinar un vuelo internacional con uno local. El tiempo es escaso, las distancias enormes y hay que sortear las vallas de, primero Migraciones, y luego en un segundo tramo "los rayos X" de la inspección de Aduanas (y sacarse hasta el cinturón para pasar por el control). Claro que, si uno es "extra-comunitario", las peripecias son mayores porque se tarda más (hay menos ventanillas de atención y caras más serias para los "sudacas").

Pues bien, luego se debe correr por interminables salones (que son todos iguales y por eso la percepción es que nunca se avanza, un verdadero "no-lugar" como diría Augé), subir y bajar escaleras mecánicas, viajar en un subterráneo sin chofer, encontrar el vuelo en un tablero que muestra una lista interminable de líneas aéreas y localidades de España; que combina letras con números como en esas sopas que nos daba Mamá cuando éramos chicos.

Eramos como 14 personas todas corriendo para alcanzar el mismo avión. Divertido, ya que era un grupo digno de la Babel bíblica: argentinos, españoles, ingleses, alemanes, etc. todos corriendo por esos salones interminables para llegar, sino a ver a Dios al menos a Alicante.

Ya transpirados y jadeantes llegamos a la puerta del avión -que nos estaba esperando- y, a Dios gracias, volamos a Alicante aparentemente aliviados. Llegamos cerca de las 17 horas, pero la sorpresa vino después de aterrizar, cuando luego de muchas vueltas de la cinta transportadora, que a uno ya lo marea de tanto girar y ver maletas (y vieron que siempre hay una que pasa y pasa y nadie recoge y todos sospechamos que contiene algo extraño), atónitos descubrimos que nuestras "maletas" nunca salieron de la terminal 4 de Barajas...

El grupo, que ya era un equipo compacto, se juntó frente a una ventanilla en la que una pobre empleada de Iberia (a la que por cierto le faltaban algunos jugadores), atendía el reclamo uno a uno. Como es obvio en estos casos, la mujer no tenía ni la más remota idea de donde estaban nuestras maletas. Y lo que es peor, tampoco sabía cuándo llegarían. Mi amiga Marta se la quería comer, uno, porque ya está más curtido en el maltrato al cliente, trataba de calmarla y de poner paños fríos.

Para no hacerlo tan largo, las maletas fueron llegando en los vuelos posteriores, unas en el de las 19, otras en el de las 21, las demás en el de las 22.40. Increíble. La mía llegó a las 21 pero la de Marta (¡aguante la Ley de Murphy!) a las 22.40, es decir que recien a las 23 nos pudimos ir del aeropuerto. Seis horas extras, y nosotros nos quejamos de Aerolíneas Argentinas y el maltrato al cliente en la Argentina.

Por suerte, en plena Comunidad Europea uno encuentra estas perlas de pésima atención y desprecio por el cliente. Que se yo, dirán que mal de muchos consuelo de tontos, pero a veces es gratificante pensar que en Europa también ocurren estas cosas.

Ah, y por favor la próxima vuele en LAN!