Mostrando las entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

miércoles, abril 27, 2016

Crónicas de una Argentina Posible


Desde hace un mes estoy colaborando con la publicación chilena: Chile B Realidades en Perspectiva
Allí cada 15 días trato de explicar lo que nos pasa. Los invito a leerlo.


Crónicas de una Argentina posible

Publicado originalmente el 26 abril 2016 en CHILE B - Realidades en Perspectiva

La semana pasada, Argentina dio pasos gigantescos hacia su re-inserción en la economía mundial: luego de una década de default se pagó a los acreedores externos, los “Fondos Buitres”, y se lanzaron nuevamente y de manera exitosa bonos del tesoro. Ambos logros, capitaneados por el Ministro Prat Gay, fueron considerados un triunfo por propios y ajenos.

En medio de tan buenas noticias en el frente externo, hacia el interior del país las cosas no parecen estar tan ordenadas. La inflación no cesa y abril cerrará nuevamente con aumento de precios. Un dato clave, la Universidad Católica Argentina advierte que la mitad de la población sufre algún tipo de carencias.

Asimismo, la agenda informativa se ha judicializado. Las noticias más relevantes dan cuenta del avance diario de los juicios a ex funcionarios kirchneristas, pero también del affaire de los Panamá Papers. Gran parte del empresariado está envuelto en este desaguisado –crear empresas offshore formaba parte de su modus operandi- incluyendo a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al Presidente Mauricio Macri.

En este mismo sentido, mucha de las figuras importantes del gobierno provienen del ámbito empresarial y, por ende, aparecen vinculadas a empresas offshore. Un ejemplo notable es el del secretario legal y técnico de la presidencia, Pablo Clusellas, hombre de confianza del Presidente y hombre de consulta del estudio jurídico panameño Mossack Fonseca.

Cierto es que tener una sociedad offshore no es por sí mismo un delito. Lo ilegal no es poseer una offshore, sino el engaño. Pero la prensa, inducida por la oposición, ha puesto a todos en la misma bolsa de la ilegalidad.

Mientras tanto, como en el montaje en paralelo de las películas de acción, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue moviendo sus fichas. Rodeada de militantes se reunió con “sus” Intendentes y Senadores y, además, visitó un barrio carenciado donde mantuvo una amena charla con un grupo de “curas villeros”, un particular modo de enviar un mensaje al Papa Francisco. Si bien, algunos faltaron a la cita, ella conserva poder de convocatoria que seguramente se hará sentir aún más si la inflación no cede y el salario se deteriora en los próximos meses.

Y todo este affaire de Panamá seguramente continuará, avivado por los militantes y líderes kirchneristas, que en este punto utilizan la retórica de ensuciar al partido gobernante por aquello de que si todos tenemos manchas, ¿Qué tiene de malo ser un jaguar más en la selva?



Federico Rey Lennon

Buenos Aires, Argentina.

viernes, noviembre 08, 2013

Activistas atacan a DirCom de Monsanto. El Consejo Profesional emite dura condena

Tomado del Update de Revista Imagen del 8 de noviembre de 2013.

Desde este blog adherimos a la condena del Consejo Profesional de RR.PP. Las diferencias de criterios u opiniones deben dirimirse en el ámbito dialogal de las instituciones democráticas, sino caemos en antinomias violentas que nada tienen de racionalidad. Que este acto de intolerancia haya ocurrido, además, en el claustro de una universidad es preocupante.

EXTRA

El Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina emitió un comunicado de repudio a una agresión que sufrió el martes en la Universidad Nacional del Litoral, en la ciudad de Santa Fe, Francisco Do Pico, gerente de asuntos públicos de Monsanto.

Do Pico, que se incorporó este año a la filial argentina de la empresa norteamericana de agroquímicos, fue agredido por grupos ambientalistas y de extrema izquierda mientras realizaba en un aula una presentación de la empresa, cuestionada por presuntos efectos ambientales de sus herbicidas y desarrollos tecnológicos.

El Consejo de RR.PP., presidido por Hernán Maurette, dircom de la semillera Nidera, expresó en el comunicado que “lamenta los episodios sucedidos en la violenta manifestación realizada contra la empresa Monsanto en la Universidad Nacional del Litoral en Santa fe con ocasión de la presentación de un programa para jóvenes profesionales y condena la agresión física sufrida por el colega Francisco do Pico por el único motivo de representar institucionalmente a su empresa”.

La entidad que nuclea a los profesionales de PR de Argentina agrega que “el Consejo tiene una profunda preocupación por recuperar el camino del diálogo en la sociedad argentina y no quiere ser indiferente a las agresiones sufridas por un colega y sus compañeros por el sólo hecho de expresarse en forma pública. Esperamos que los agresores se disculpen con los agredidos y con la comunidad toda.

Do Pico explicó que empleados de Monsanto fueron amenazados y agredidos por activistas, entre los que se pudo reconocer a Sofía Gatica y a Oscar di Vincensi, junto con personas que se identificaron como militantes del MST, Juventud del Partido Socialista y de la Asamblea Malvinas Lucha por la vida. El experto en asuntos públicos, que se incorporó a Monsanto proveniente de la alemana Siemens, detalló que la agresión sucedió cuando empleados de Monsanto, invitados por la Facultad de Ingeniería Química, estaban dando una charla para estudiantes acerca de la actividad de la compañía.

El profesional detalló que un grupo ajeno a la universidad irrumpió por la fuerza en el aula y mediante agresiones verbales y físicas a los expositores los expulsaron del lugar poniendo en riesgo su integridad física, destruyendo además las instalaciones, sillas y puertas, y vulnerando asimismo el derecho de expresión de los presentes en la charla.

Testigos explicaron que Do Pico fue perseguido por la calle con golpes e insultos por parte de los activistas violentos.

miércoles, octubre 30, 2013

Massa "Vuelve": el gran triunfador de las elecciones de 2013



La agenda mediática es tan dinámica que parece que las elecciones del domingo hubieran sido hace meses.

Como siempre, los resultados dejaron triunfadores y vencidos, ese es el juego de la democracia. Si bien en cuanto a números de la legislatura nacional no hubo grandes cambios, el oficialista Frente para la Victoria seguirá conservando su control. Sí hubieron cambios en las legislaturas provinciales y en muchos municipios.




Entre los ganadores, el intendente de Tigre, Sergio Massa, se destaca por haber triunfado sobre el oficialismo con cierta holgura en el campo de batalla principal que es la provincia de Buenos Aires. Entre toda su campaña elegí este spot, con letra y música de Axel, que me pareció el de mejor factura. Prolijo, buena edición, un mensaje esperanzador, claro y directo al corazón.
Por supuesto que la pegadiza melodía de Axel ayuda y mucho.

viernes, octubre 25, 2013

Un spot "importado de los EE.UU.": Néstor viene a proponernos un sueño

No parece extraño que el cierre de campaña del oficialista "Frente para la victoria" sea un spot que nos trae a la memoria el momento de la asunción al poder del ex-presidente Néstor Kirchner, fundador de esta década de triunfos electorales del Frente y de la sucesión familiar. Es el despliegue del mito fundacional en todo su esplendor.

Lo que sí resulta paradójico es que el spot sea una recreación del video ganador del Emmy que formó parte de la campaña de Barack Obama cuando obtuvo su primera presidencia en 2008. El video, denominado "Yes We Can", es un collage de música y grandes figuras del espectáculo y el deporte norteamericano inspirado en el discurso de Barack Obama luego de las primarias de New Hampshire. La canción fue grabada el 2 de febrero de 2008 por  el miembro de Black Eyed Peas  will.i.am.

Asimismo, el "Vengo a proponerles un sueño" me retrotrae al Dr. Martin Luther King y su memorable discurso "I have a dream". Todas figuras políticas del gran hermano del norte.

Huelgan las palabras, les dejo ambos videos para que los analicen. Y que tengan un buen domingo de elecciones, eso siempre es una sana costumbre republicana.




jueves, octubre 24, 2013

La campaña Cámpora - Solano Lima: un jingle de 1973



Para los más maduros les sonará a una melodía de la infancia. Para los más jóvenes una buena manera de conocer algo de la historia y saber de dónde viene el nombre de la tan mentada agrupación "La Cámpora".

Corría el año 1973 y luego de un largo período de gobiernos militares (1966-1973) regresa la democracia una vez más.

El gran tema, en esos años, era la vuelta del Gral. Juan Domingo Perón que aún estaba proscripto. Eran épocas de campañas en la calle, donde la TV apenas asomaba. La fuerza estaba en el afiche, la pintada callejera y por supuesto la radio.

Cámpora y J.D. Perón
El jingle era la estrella y aquí les dejo una muestra: la campaña de Cámpora-Solano Lima la fórmula del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI), el eufemismo que encubría al peronismo por entonces.

Cámpora-Solano Lima salieron triunfadores y al poco tiempo renuncian para que, ahora sí, Perón gane las nuevas elecciones y acceda a su tercer mandato constitucional.

El resto ya es historia.

martes, octubre 22, 2013

Elecciones 2003: ¡Vamos Menem! Un verdadero slogan celta




Un spot que nos puede gustar o no pero genera "la diferencia", no pasa inadvertido en la tanda.

Es pura emoción, evoca una actitud muy argentina, muy de "cancha". Las imágenes recorren el espinel de las clases sociales a través de distintas profesiones y oficios y las une a todas con el grito de "Vamos Menen!" (un verdadero slogan celta, un grito de guerra salido de las entrañas).



Un spot que corona una campaña compleja, con dos candidatos de raigambre peronista disputándose la primacia. Carlos Menem terminará ganando la primera vuelta. Luego vendrá su renunciamiento y la asunción de un ignoto gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner. El resto ya es historia,

viernes, octubre 18, 2013

Fernando de la Rúa 1999: una campaña exitosa para un gran fracaso político




Bien podría titularse, al estilo de Joan Costa, "Comunicación y Acción", ya que esta campaña muestra acabadamente la diferencia entre el marketing electoral y el marketing político. Uno busca el éxito cortoplacista de la elección y el otro establecer una estrategia de comunicación de largo alcance que acompañe la acción de gobierno.

En 1999, la campaña de la Alianza de centro izquierda y la UCR que presentó como candidato a presidente al Dr. Fernando de la Rúa fue eficaz y estructuró un discurso consistente. Supo tomar las críticas a la persona de de la Rúa y transformarlas en fortalezas. Nos mostró un candidato con una fuerte personalidad, firme y enérgico, lo cual evidentemente no era cierto. Pero, como señalaba Aristóteles, en el discurso hay que buscar la verosimilitud.

Como en toda campaña exitosa, las propuestas del candidato calzaron perfectamente con las demandas del electorado.

Claro que luego descubrimos que la comunicación no se plasmaba en la acción, y que no supo orquestarse una buena comunicación de gobierno. El final es por todos conocido, la crisis de finales del 2001, la oposición cavando la zanja para que el gobierno tropezara y el Presidente renunciando en medio de disparos, corridas y muertos en las calles porteñas.

viernes, octubre 11, 2013

"Yo Voto a Angeloz" (mayo de 1989): lo que no hay que hacer en comunicación política



Este es un spot muy particular. Ante la fuerza comunicacional de Carlos Menem (candidato del Peronismo) y las encuestas que lo daban como virtual ganador de las elecciones presidenciales de 1989, la Juventud Radical lanzó un spot con una estética pos-moderna, de ruptura, que muestra a Eduardo Angeloz trasvestido en un candidato "joven".

Así, Angeloz (cuya imagen era de un hombre serio y formal como muestra este afiche de campaña) terminará volando como Superman y bailando al ritmo de ¿Viudas e Hijas del Roque Enroll o de Fabiana Cantilo? (tengo mis dudas).

La letra de la canción dice:
"El tiene anteojos, se parece a Clark Kent
pero es mejor que el que dice "Síganme"
Es medio serio y usa ropa formal,
pero si no gana vamos a pasarla mal.
No tiene pinta de escuchar rocanrroll,
eso no importa, yo lo voto a Angeloz!
Angeloz, Angeloz, para que no haya heavys te voto a vos!"

Es un extraño engendro de spot con una agresión clara a Menem y su entorno e intenta mostrar que si no gana el radicalismo se vuelve al caos y la violencia de los años de plomo de la dictadura, discurso éste que en 1989 sonaba poco verosímil y disparatado.

Llama la atención, por ejemplo, la alusión al nacionalsocialismo alemán con la esvástica y el vano intento de asociar esta ideología al posible triunfo del peronismo.

En síntesis, un buen ejemplo de lo que no hay que hacer en comunicación política.

lunes, octubre 07, 2013

CAMPAÑA MENEM 1989 - SPOT: URNA




La campaña de 1989 fue sin dudas una de las más disputada en el campo discursivo. Ambos candidatos, Carlos Menem (PJ) y Eduardo Angeloz (UCR) desplegaron múltiples estrategias de marketing político.

La campaña de Carlos Menem fue sin dudas la ganadora, a pesar de algunas contradicciones en el discurso del candidato, que recorrió dos veces todo el país en su Caravana de la Victoria.

Su lema de raigambre evangélica: el "Síganme, que no los voy a defraudar" se transformó en un clásico a la hora de ejemplificar el uso de consignas en campañas electorales (y digo consigna al estilo leninista ya que es mucho más que un simple eslogan publicitario, sintetizó claramente el objetivo de la campaña y el anhelo de los votantes).

El spot que reproducimos es uno de los más emblemáticos de la campaña de Carlos Menem. Es simple, directo y apunta a captar un amplio espectro del electorado de clase media. Toma las viejas banderas de reivindicación social del peronismo pero las expresa de una manera nueva, agregando muchas de las preocupaciones de la clase media.

Visualmente muestra un discurso peronista más aggiornado, más cercano a la clase media, alejado de las formas sindicales y populares que lo habían caracterizado hasta la llegada de la denominada "Renovación peronista".

La Juventud radical sacó una contra-publicidad intentando poner en ridículo este spot pero no tuvo éxito, se percibió como una táctica muy agresiva y fue rechazado por la mayoría de la población.

En la próxima entrega analizaremos algunos spots de la campaña de Angeloz.

lunes, septiembre 30, 2013

Alfonsin 1983: La dupla Ratto - Dreyfus y una campaña impecable



Terminaba la dictadura militar más dura de la historia argentina, y en el ambiente flotaba la esperanza de iniciar un período democrático que esta vez sí se cristalizase.

El peronismo estaba golpeado, sin poder despegarse de las antinomias de los 70's y de la muerte del gran líder. Por el otro lado aparecía un político de raza, el radical Raúl Alfonsín.

De la mano de dos de los mejores creativos publicitarios argentinos de todas las épocas, Ratto y Dreyfus, se orquestó esta memorable campaña que supo condensar los deseos de gran parte de la clase media argentina: "Más que una salida electoral, es una entrada a la vida". Y esa genialidad de recitar el preámbulo de la constitución como síntesis de todo anhelo y de toda promesa electoral.

El cierre de cada spot con el "Ahora Alfonsín" y la marca "RA" sumado al saludo del candidato con las manos entrelazadas, como abrazando al pueblo, terminaron por hacer de esta una de las mejores expresiones del marketing político contemporáneo.

Claro está, este es un juego de suma cero, el oponente tiene que equivocarse también para facilitar el triunfo del líder y en ese fin de 1983 el peronismo se equivocó más de una vez. Necesitaría de la renovación encabezada por Cafiero para poder actualizar su discurso, pero esa es otra historia...


viernes, septiembre 27, 2013

Campañas en el recuerdo: Menem lo hizo, spot 1999



Estamos en un año electoral y son muchos los cursos y charlas que estoy dictando sobre marketing político. Por eso se me ocurrió comenzar una revisión de las campañas electorales de la Argentina reciente.

Empezamos con esta pieza inolvidable de Carlos Saul Menen de 1999.

Este es un típico spot que recoge la labor de un presidente que quiere dejar un legado de su mandato. Recordemos que el 24 de octubre de 1999 se celebraron elecciones presidenciales en Argentina. En ellas se buscaba determinar al presidente que se desempeñaría para el mandato 1999-2003, sucediendo a Carlos Menem. El propio Menem no pudo presentarse ya que había sido reelecto en 1995, y en Argentina sólo se permite una sola vez consecutiva (en la Reforma de la Constitución Argentina de 1994 que permitió la reelección se estableció que el mandato del presidente en ejercicio contaría como primer período).

Fernando de la Rúa, candidato de la Alianza, logró una amplia victoria y fue nombrado presidente, sin que se dieran las condiciones para realizar el ballotage. En segundo lugar quedó el bonaerense Eduardo Duhalde por el Partido Justicialista, y en tercer lugar se colocó Domingo Cavallo.

El spot es simple, directo, con un slogan que hizo historia "Menem lo hizo". Mezcla de todo un poco, en un intento de "catch all" o multitarget.

"El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El puede no haber hecho todo,
Pero que hizo mucho nadie puede negarlo.
El no hizo todo, pero que hizo mucho
Por nuestra argentina nadie puede negarlo."

Esta parte de la letra, que se repite como "coro" recoge la posible crítica (no lo hizo todo) para luego sentar una afirmación que se percibe como fehaciente y verosímil.

La musicalización es un tema aparte y discutible. No cabe duda que es popular y pegadiza.

Como suele suceder, visto a la distancia, el spot es casi risueño. Espero sus comentarios.


Y este video generó muchos memes, entre ellos este:






lunes, abril 22, 2013

Nuevo libro: Vida digital: nuevos medios, sociedad y transformaciones


En septiembre de 2012 la Universidad Católica de Cuyo sede San Luis, y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través de su Unidad de Extensión y Desarrollo Territorial (UEyDT) con asiento en la capital puntana se propusieron pensar y repensar la vida digital.

Nace así el libro "Vida digital: nuevos medios, sociedad y transformaciones", que incluye artículos y reflexiones de quienes participaron en dicho evento.


Es un gusto poder compartir con todos los seguidores del blog este libro. Compilado por Matías Ezequiel Centeno, los diferentes autores somos: Federico Rey Lennon, Luz Marina Lardone, Juan Ignacio López, Jorge Corigliano, Gabriel Conte y Raquel Wolansky.

Espero lo difruten. Lo pueden bajar en la página web del INTA

jueves, abril 18, 2013

Una opinión personalísima sobre el 18A (antes que suceda)


Antes de empezar mi breve reflexión quisiera saludar a quienes participaran del desahogo ciudadano de hoy! Por mi parte creo que, como decía Vittorini, el intelectual no debe tocar el clarín en la revolución. Y, añade Eco, no para escapar a la responsabilidad de una elección (que como individuo la hago cotidianamente) sino porque en la acción se precisa eliminar necesariamente los matices y las ambigüedades y mi función como intelectual es otra: justamente la de excavar esas ambigüedades y matices y sacarlas a la luz.

Ahora va la reflexión.
El problema de estos movimientos de protesta ciudadana (que son legítimos) es que no se canalizan institucionalmente... La República solo funciona a través de la institucionalización de las demandas. Para eso existen los tres poderes del Estado, los partidos políticos, las elecciones cada 2 años e incluso las ONGs. De otra manera podemos desembocar directamente en el caos y la anarquía. Ya lo comprobamos en el 2001.

Me refiero a que, en un punto, este tipo de protestas se diluyen justamente por la falta de institucionalidad. Por eso es sencillo para el oficialismo negar la existencia de la movilización popular, no tienen "peso" institucional.

Igualmente ES CORRECTO y LEGÍTIMO que la opinión pública se exprese de la manera que pueda en determinadas ocasiones en las que está en juego precisamente el orden republicano. Seguramente lo hace a través de una marcha como esta por la ineficacia de los líderes políticos y sociales.

Lo que realmente me preocupa (como le escuché decir hace unos días a Fernando Iglesias) es que el pueblo para quitarse de encima las consecuencias termina muchas veces votando a las causas...

martes, febrero 26, 2013

Lorenzo Blanco, uno de los precursores de las PR en Argentina


Tuve el enorme gusto de conocer a Lorenzo Blanco, que nos ha dejado el lunes pasado, y compartir con él un par de excelentes charlas sobre nuestra querida profesión. Uno de los verdaderos pioneros de las RR.PP. en la Argentina merece un pequeño homenaje en este blog. Por eso, tomaré prestado el texto que publicó la profesora Paola Lattuada en el Update de la Revista Imagen.

Una foto de mi archivo: En el 2006 Lorenzo Blanco y Edgardo Frola cuando desde el Consejo Profesional de RR.PP. le otorgamos el premio a la trayectoria.


Por Paola Lattuada *

El lunes 25 de febrero falleció Lorenzo Blanco. Uno de los pioneros de las Relaciones Públicas en la Argentina y recordado por miles de relacionistas públicos que estudiaron con su libro sobre planificación de las RR.PP. cuando era docente de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).

Blanco era un precursor que marcó un camino desde hace casi un siglo. Un prócer para algunos. Una institución para otros. Para todos, un referente indiscutido de esta profesión.

Con una prolífica carrera profesional, se desempeñó en el ámbito privado y público. Como asesor –al frente de Lorenzo Blanco & Asoc.- y a cargo del área de Relaciones Públicas de empresas nacionales e internacionales en los tiempos más incipientes de la profesión –Ford Motor Argentina, Metrogas, Esco S.A, La Cantábrica-. En el ámbito oficial, fue jefe de la Secretaría de Relaciones Económico Sociales, y Director de Asuntos Socioculturales de la Secretaría de Planeamiento de la Presidencia de La Nación. También, fue Asesor de Relaciones Públicas de la Secretaría de Prensa y Difusión de la Provincia de Buenos Aires.
De la mano de su trayectoria profesional desplegó un gran compromiso, el que solo los grandes suelen tener, movidos con esa pasión que Lorenzo transmitía: el amor por la profesión. Así se involucró con el ámbito las Relaciones Públicas desde todas las áreas posibles. Por un lado, desde las organizaciones que promueven su desarrollo. Como la AARP (Asociación Argentina de Relaciones Públicas), la FIARP (Federación Interamericana de Asociaciones de Relaciones Públicas), IDEA y el CONFIARP (Confederación Interamericana de Relaciones Públicas). Presidiendo y liderando lo concerniente a la profesión.  También, como Socio Honorario y Consejero Consultivo del Consejo de Relaciones Públicas de la República Argentina. Y en el ámbito internacional, como Delegado Argentino en la Reunión del Consejo Económico-Social de la OEA en Washington y miembro del Internacional Public Relations Group of Companies con sede en Tokio.

Y también en el ámbito académico, donde dejó su huella “evangelizando” a lo largo de generaciones enteras, cuyas prédicas PR aún resplandecen en las aulas de los que se están formando. Y su energía le alcanzó para escribir varios libros, que se convirtieron en literatura obligada en la materia, con su “Planeamiento en Relaciones Públicas”, indispensable en cualquier cátedra. Y por supuesto, también recibió numerosas distinciones y premios, de mano de gobiernos e instituciones nacionales e internacionales.

Sin embargo, hay una entrevista, que le hice a Lorenzo hace casi cuatro años. Un lunes 16 de marzo de 2009, cuando él ya se estaba corriendo de la escena pública, y como broche de oro de uno de mis libros PR, decidí invitarlo a participar para que nos compartiera su experiencia y recomendaciones. Aún lo recuerdo, -llegando impecable- con esos modales de los relacionistas públicos de raza. Y esa energía, que era una fuente inagotable que como un imán, cautivaba con su experiencia y conocimientos.

Así supe que en nuestro país -hace un siglo- el área recibía el nombre de “Información a la Gente”, entre otros. Y contó porqué Argentina fue sede de la primera oficina de Relaciones Públicas de algunas empresas internacionales, ya que la corriente inmigratoria del país ofrecía una interesante representación europea. Y esto no solo condicionaría nuestra idiosincrasia, sino también los inicios de nuestra profesión.

En esa reunión, Lorenzo situó el primer uso del término Relaciones Públicas en 1857, por un profesor de la Universidad de Yale. Y luego, en Estados Unidos a principios de 1900, los inicios con Ivy Lee y la primera Oficina de Información Pública, en un mundo que –al igual que hoy- se presentaba convulsionado. Y con Bernays, en 1920, con su cátedra de Asuntos Públicos de la Universidad de New York.

Y delineó cómo era hacer Relaciones Públicas en la Argentina de hace un siglo. Las importaciones de Ford y los primeros esbozos de las Relaciones con la Comunidad. La famosa Argentina del “granero del mundo”. El florecimiento de las empresas. General Motors, Fiat. YPF, Shell, Standard Oil y la lucha de la nacionalización del petróleo. Y este movimiento de empresas en ese contexto mundial, junto a un gran auge de los medios de comunicación en el país, fue sembrando un terreno fértil para el desarrollo de la profesión. Y los precursores. De quienes él mismo aprendió los primeros pasos de la esta profesión.

Y el punto de inflexión en 1963, cuando localmente se empezó a gestionar la ley universitaria en RRPP. Y la UADE –Universidad Argentina de la Empresa- la primera casa de estudios que logró oficializar el programa y de donde surgieron los primeros profesionales. Y luego, su incansable trabajo en otras tantas instituciones.
Recuerdo su brillantez. Ese don que tienen los grandes para articular lo macro, lo micro y lo específico. Su visión de la profesión hoy y los desafíos: “Ahora se está conformando una nueva etapa, un mundo más difícil. Vamos a necesitar que el relacionista público esté muñido de todos los elementos para defender la posición que ganó la carrera. Se van a encontrar con buenos y malos relacionistas. No se dejen llevar por los malos, traten de aprender lo bueno, y lo necesario, porque las Relaciones Públicas son hermosas como profesión porque se vinculan íntimamente con el espíritu de la gente. No queramos de entrada ser Almirantes, sino primero hay que ser grumetes. Hay que asimilar todo lo que se nos presente, hay que ser como las ventosas, estar siempre dispuestos a absorber todo lo que nos den, siempre, tener una sed, un hambre de conocer las cosas al máximo… las Relaciones Públicas hay que empezar explicándolas y hay que defenderlas”.

* Paola Lattuada es consultora independiente y le realizó una extensa entrevista a Lorenzo Blanco para la Universidad de Palermo en 2009.

domingo, octubre 14, 2012

Jóvenes y política


Lo leí hoy en Urgente 24 y me parece una entrevista muy interesante sobre la participación política juvenil en general y en particular en la Argentina.
Espero les guste.



por EDUARDO BLAUSTEIN
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Miradas Al Sur). Director de Le Monde Diplomatique en su edición para el Cono Sur, politólogo, columnista de Página/12, José Natanson acaba de publicar ¿Por qué los jóvenes están volviendo a la política? De los indignados a La Cámpora (Debate). El libro analiza la emergencia de los nuevos movimientos juveniles en geografías y culturas aparentemente tan distintas como las de los países árabes, España o la Argentina. Es un ensayo ágil, a la vez ameno y complejo, que se lee como si se surfeara sobre las olas de la globalización y del impacto de las nuevas tecnologías. Pero también sobre los abismos que separan las oportunidades que dan la educación masiva o el acceso a internet de los problemas del desempleo estructural y la súper explotación laboral. En esta entrevista, Natanson se explaya sobre las razones profundas de la repolitización de amplios sectores de la juventud argentina y de lo que entiende como límites y potencialidades de la juventud kirchnerista, particularmente La Cámpora. Para Natanson, el desafío de esa agrupación debería ser aportar “energía desafiante, creatividad, innovación”. Y dice: “La defensa del kichnerismo no puede ser todo”.
–¿Qué hay de común o de continuidad entre un pibe de La Cámpora, uno de la primavera árabe y un indignado español?
–Básicamente, una activación política que hace diez o veinte años no estaba. Los jóvenes españoles eran considerados apáticos y conformistas, los jóvenes árabes sólo eran vistos por los medios occidentales en su calidad de terroristas potenciales, los estudiantes chilenos como consumistas, acá lo mismo. Pero, de repente, en dos o tres años, todos se movilizan. Y cuando un fenómeno ocurre en lugares tan diferentes prácticamente al mismo tiempo, creo que vale la pena, casi como una obligación analítica, buscar una causa más general. Y yo en ese sentido veo una brecha: por un lado, jóvenes cada vez más educados, porque los sistemas educativos avanzaron en todo el mundo, el analfabetismo desapareció o casi lo hizo en muchos lugares, jóvenes con acceso a una cantidad enorme de información, cultura, modos de vida diferentes, por las nuevas tecnologías, internet, los celulares, las redes, etc. Al mismo tiempo, tienen muchas dificultades para insertarse en sistemas laborales precarios, flexibilizados, de empleo basura. Es algo totalmente nuevo en la historia: por primera vez los jóvenes saben cosas, y saben hacer cosas, que los adultos no. Por eso es buena la publicidad del Anses del nieto enseñándole al abuelo a usar la computadora. Pero, al mismo tiempo, son jóvenes que en muchos casos van a vivir peor que sus padres, también por primera vez, en sociedades con una historia de movilidad social ascendente como la nuestra o las europeas. Esto crea una distancia entre las posibilidades de los jóvenes y las oportunidades reales, que se traduce en malestar, desencanto, bronca. Y, ahora, en algunos casos, en una repolitización. Lo notable es que en casi todos los casos los jóvenes construyen movimientos antipoder, y en la Argentina no, la juventud kirchnerista es propoder. Pero entonces yo digo que, a diferencia de lo que pasa en Medio Oriente, España o Chile, donde hay una identificación entre poder económico y poder político de derecha, acá el kirchnerismo tensiona la relación con los poderes económicos, mediáticos o corporativos. Es de algún modo un movimiento antipoder. Y me parece que eso es lo que conmueve a los jóvenes.

–Su libro cuestiona cierta interpretación relativamente dominante según la cual La Cámpora es una creación del poder, “desde arriba”. ¿Cuál es su visión al respecto? Por un lado habla de un proceso histórico alimentado “desde abajo” y, luego sí, de un fuerte papel del Estado en la consolidación de la agrupación.

–Es que La Campora nace en 2001 o incluso antes. Eso que yo describía en la respuesta anterior, los jóvenes que estallan, es la realidad de la Argentina de 2001. En los ’90, en pleno menemismo, nacen algunos núcleos juveniles de resistencia al neoliberalismo. En el movimiento de derechos humanos se produce esa enorme novedad que es Hijos, en la línea filiatoria de Madres y Abuelas, con esa otra gran novedad que es el escrache. Surgen los movimientos piqueteros, que nacen en el barrio, en el territorio, que en un contexto de desindustrialización, fragmentación social, etc., se va convirtiendo en el gran organizador de la vida política de los sectores populares. En la clase media vemos el surgimiento de las agrupaciones de la izquierda independiente en las universidades públicas, TNT, El Mate, NBI. Aparece el Movimiento 501, que en su momento pasó como una cosa simpática y nada más. Bueno, todo eso confluye en 2001, en los estallidos de diciembre, cuando, en un contexto de mucha antipolítica, se produce una repolitización de muchos sectores de la juventud. Ésa es la paradoja de diciembre. Y también una novedad que es el diálogo, transitorio pero diálogo al fin, entre Capital y Conurbano. Los movimientos piqueteros por primera vez se mueven masivamente a la Capital, se ubican en el centro, geográfico y simbólico, de la Argentina. Y al mismo tiempo, jóvenes de clase media se acercan a la política y toman contacto con la realidad de los sectores populares. La metáfora de ese movimiento de ida y vuelta son los traslados por los puentes que unen, o separan, según cómo se mire, Capital y Conurbano. Por eso no es casual que sea en un puente el lugar donde se produce el momento más impactante de ese ciclo, que es la muerte de Kosteki y Santillán, que no casualmente son jóvenes.
–Y luego llega la novedad kirchnerista…
–Entonces llega Kirchner con su primer año de gobierno, la política de derechos humanos, la deuda, la Corte Suprema. Eso, de alguna forma conmueve a una parte de esos jóvenes políticamente despiertos. Y yo creo que Kirchner, a pura intuición, entiende que algo pasa ahí, entre los jóvenes. Entonces hace lo que hace el kirchnerismo cuando ve que algo, una corriente política, una idea, un sector, lo que sea, le sirve. Puede ser la ley de medios, los movimientos de defensa de la minorías sexuales, lo que sea, el kirchnerismo lo toma, se lo apropia en el buen sentido, y pone atrás todo el peso de su voluntad, los recursos del Estado. Por eso, yo digo que la juventud kirchnerista no es un invento de Kirchner, sino un movimiento que surge desde abajo y luego es capturado y amplificado desde arriba.
–También impugna el hecho de que se tracen paralelismos entre la militancia juvenil setentista y La Cámpora. En cambio, opta por hacer una comparación más cercana, con la experiencia de la Coordinadora radical. ¿Por qué esa comparación y qué conclusiones saca de ella?
–Sí, yo soy muy crítico de eso, no porque no crea que no haya cosas para reivindicar de esa época, de los ’70, sino porque me parece que es comparar peras con manzanas. En los ’70, la democracia no era la base del juego político, el poder militar estaba activo, la violencia era una parte natural, bastante aceptada, de la pelea política, el peronismo a veces estaba proscripto, había una utopía revolucionaria que funcionaba como horizonte para muchos. Nada que ver con lo que pasa hoy, que hay democracia, elecciones, pluralismo de partidos, libertades civiles, capitalismo hasta en China. Por eso, cuando escucho por ejemplo la consigna “la vida por Cristina” me parece fuera de foco. La vida no: sí, si quieren, el compromiso, la pasión, el tiempo, lo que sea, pero la vida no.
–¿Y por qué el paralelismo con la Coordinadora?
–Para mí es más pertinente, aunque yo sé que a veces no gusta, porque se trata de dos agrupaciones juveniles que funcionan al interior de movimientos progresistas (para mí el alfonsinismo, sobre todo al principio, lo fue), que vienen a renovar los partidos tradicionales (la UCR y el PJ) después de décadas de hegemonía conservadora (balbinista y menemista), que emprenden reformas profundas, con liderazgos enérgicos. Obviamente, hay diferencias, pero si hay que comparar yo creo que es más adecuado pensar la Coordinadora, que tenía que discutir cómo gestionar el Estado o ganar elecciones, cómo compatibilizar gobernabilidad económica con cambio, o alianzas con sectores incómodos con valores, cosas similares a las que hoy debate La Cámpora. Montoneros, en cambio, discutía si pasaban o no a la clandestinidad o dónde podían esconder los fierros.
–También señala algunos riesgos que corre la agrupación, como la necesidad de amoldarse a las lógicas del Estado que pueden ser conservadoras, “realistas”, verticales. O la ausencia de una agenda transformadora pese a que se trata de una agrupación juvenil…
–Sí, yo ahí veo un riesgo. La Coordinadora terminó mal porque cuando llegó a altos cargos del Estado, más o menos como los que tiene hoy La Cámpora, se amodorró en la lógica de la administración, atenazada por la realpolitik. Eran chicos brillantes, la mayoría honestos y bien intencionados, y se fueron apagando en una agonía parlamentaria gris. Esa energía desafiante, esa creatividad e innovación, que debería ser, a mi juicio, el aporte de los jóvenes a la política, la Coordinadora lo perdió. Por eso digo que La Cámpora tiene que leer esa experiencia, y que el riesgo no es terminar como Firmenich, sino como el Changui Cáceres. Yo sé que es difícil. La Coordinadora nunca pudo trascender la figura de Alfonsín, no supo construir el post-alfonsinismo. Poniéndonos psicoanalíticos podríamos decir que no pudo matar simbólicamente al padre, que es lo que hay que hacer para pegar al salto a la adultez, y terminó mal. Ése es el principal riesgo de la juventud kirchnerista. Insisto con que es difícil.
–A la vez, las juventudes se supone que expresan cierto tipo de kirchnerismo de paladar negro…
–Por un lado, los jóvenes kirchneristas están obligados a ser el corazón ideológico de un gobierno que se sostiene en base a una serie de alianzas heterogéneas, muchas oportunistas, con gobernadores conservadores, intendentes dudosos, etc. Y al mismo tiempo esa exigencia de lealtad, para usar una palabra que no me gusta, corre el riesgo de ahogar cualquier energía desafiante. Es una tensión complicada de administrar. Creo que una forma de salir de ahí es elaborar e impulsar una agenda propia, pero hasta el momento yo no la veo. ¿Qué le aporta la juventud kirchnerista al kirchnerismo? Ésa es para mí la pregunta clave. ¿Presencia territorial? Perfecto, pero eso está también en los gobernadores, los intendentes, los sindicatos. ¿Funcionarios? Buenísimo, de hecho algunos muy buenos vienen de ahí, pero también hay en los Estados provinciales, la academia, incluso en los medios. El aporte de La Cámpora no puede limitarse a la energía militante o los buenos gestores. Tiene que haber algo más, que es justamente lo que yo no veo.

–El libro no pretende ser de investigación periodística, sino más bien analítico. Aun así, antes o durante la escritura del libro, ¿le interesó hablar con referentes de la agrupación?
–Yo lo veo como un ensayo político. Hablé con algunos dirigentes, tengo amigos en diferentes lugares, también con los grupos que capaz no están en el Gobierno o en el Congreso sino en los medios, en el territorio. Pero no hice una investigación exhaustiva porque no me interesaba tanto saber si tienen 20 ó 30 unidades básicas, si tal se peleó con tal, sino más bien entender y pensar el movimiento desde el punto de vista histórico, de comparación global, etc.
–En el funcionamiento de La Cámpora parece haber una suerte de mística de la clandestinidad, llamativa en tiempos democráticos. No es fácil hablar públicamente con sus referentes. ¿Cómo interpreta esa cultura? ¿De dónde cree que viene? 
–Eso es totalmente cierto y es algo que no termino de entender. Yo entiendo la idea de no sumarse a la lógica de los grandes medios, no comprar ciegamente sus agendas, de priorizar la construcción territorial. Me parece perfecto. Pero también creo que en sociedades democráticas el debate público, la discusión abierta son fundamentales. Porque es a partir de eso que también se construyen los sujetos políticos. Creo que hay una lógica vertical, cerrada, de concentración de las decisiones, que es propia del kirchnerismo, y que eso se ha contagiado a la juventud.
–En los capítulos “argentinos” sobre los nuevos fenómenos juveniles establece una clara distinción acerca de las diferencias y desigualdades que median entre ser un joven de clase media o uno del conurbano profundo. Pero no se mete demasiado en los fenómenos de repolitización que se registran, ya sea entre nuevos trabajadores jóvenes o militantes de movimientos sociales. ¿La Cámpora tiene inserción en esos espacios?
–Lo que yo trato de hacer es un retrato para señalar que lo que definimos como juventud en realidad es algo bastante heterogéneo. Por un lado, jóvenes de clase media, que estudian muchos años, se casan tarde, tienen pocos hijos, tienen consumos culturales como podrían tener jóvenes de San Pablo o Nueva York, viajan de mochileros. Y, por otro lado, los jóvenes de los sectores populares, con un ciclo de vida más acelerado, se casan antes, tienen que salir a trabajar pronto, viven más atados al barrio, a la comunidad. Creo que La Cámpora tiene inserción en ambos espacios y que eso es una gran ventaja y una diferencia importante. El PRO, por ejemplo, tiene un sector juvenil que lo acompaña proveniente de la clase media, muchos jóvenes que pasaron por las ONG tecnocráticas surgidas en los ’90, tipo Cippec, que es también para mí una forma de militancia. La Cámpora tiene jóvenes de esos sectores pero tiene también presencia en barrios, en villas, mucho trabajo social. Es algo que se hace lentamente, de a poco, pero que se va haciendo. Y tiene diálogo o articulación con el Evita, Kolina, etc. Todo eso es la juventud kirchnerista. Respecto de los sectores sindicales, la inserción es menor. Los sindicatos funcionan con otra lógica: son menos versátiles, más difíciles de penetrar, muy reactivos en general a cualquier esfuerzo de renovación.
–Tampoco menciona una figura interesante, la de Facundo Moyano. ¿Cómo lo describiría, en sus posturas o su discurso, en el contexto de los procesos de repolitización?
–Coincido en que es una figura interesante, con un discurso muy articulado, que mostró en su momento posiciones inteligentes, de defensa de los intereses de los trabajadores pero de comprensión también de las necesidades más amplias del Gobierno. Quedó preso de la pelea Moyano-Gobierno, y me parece una lástima porque ahí estaba la oportunidad de un acercamiento entre dos sectores juveniles. Pero de todos modos, mi sensación es que la nueva militancia juvenil en los sindicatos va por un carril diferente respecto del de la militancia partidaria o los movimientos sociales.
–Dados los niveles de polarización del debate político argentino, ¿siente que su lugar de análisis, que combina reconocimientos y críticas tanto al kirchnerismo como a La Cámpora, es un espacio que se hace difícil de sostener? ¿O por el contrario cree que existe un auditorio amplio que precisamente busca discutir política desde un lugar de mejores equilibrios?
–No sé si difícil de sostener, pero es un lugar incómodo por momentos. Mi intención es entender estos fenómenos complejos y reflejar esa complejidad lo mejor que pueda. En mi libro anterior, sobre la nueva izquierda en América latina, yo veía que había algo nuevo en el aire, y que había que hacer un esfuerzo por definirlo, entender sus causas, analizar límites, comparar. Acá hago lo mismo: los jóvenes estallan en diferentes lugares, hay una juventud políticamente activa como no se veía desde fines de los ’60. Entonces trato de ver cómo surge, cuáles son los límites, las posibilidades. Eso me lleva a descartar las miradas más prejuiciosas: que sólo son chicos interesados en el poder, que usan Black Berry, etc. Pero también me obliga a señalar los puntos críticos o las debilidades. No creo que los jóvenes kirchneristas sean puro pragmatismo, no me creo esa especie de “guerra del cerdo al revés” que lanzan los sectores más conservadores, pero tampoco los defiendo como si fueran los salvadores de la patria. Si llega a un público no lo sé, a veces pienso que sí, a veces que no. Cuando el debate se tensa tanto prevalecen los enfoques más exaltados o rústicos. A mí no me importa tanto que alguien esté de un lado o del otro, lo que realmente me molesta es que lo que dice no sea inteligente, o interesante, que sea puro slogan. Yo trato de escapar del slogan, aunque sea un slogan bien escrito.
–Aún marcando ciertos límites prudentes, al final del capítulo respectivo sugiere que en la conformación de La Cámpora, de cara al futuro, laten promesas y oportunidades. ¿Cuáles serían?
–El desafío es renovar la política, pero no en el sentido tonto del voto electrónico o la lista sábana, sino en un sentido profundo, como en su momento la renovaron Cafiero, Alfonsín, Kirchner. Es una generación que se formó en un contexto plenamente democrático, con muchos dirigentes técnicamente muy competentes, con una Presidenta que confía en ellos. Pero está el riesgo de que se encierren en el Estado, se queden en la simple defensa del kirchnerismo, que está bien pero no puede ser todo. En definitiva, que no muestren todo lo que tienen.

jueves, septiembre 01, 2011

La política bien comunicada

Entrevista a Federico Rey Lennon, director de Newlink Communications. Publicada el 31/08/11 en Entorno Económico de Cuyo

El ex­per­to en re­la­cio­nes pú­bli­cas, co­mu­ni­ca­ción po­lí­ti­ca y me­dios on­li­ne pa­só por Men­do­za en el mar­co de la con­fe­ren­cia “Co­mu­ni­ca­ción y ma­na­ge­ment” or­ga­ni­za­da por la Fun­da­ción Uni­ver­si­tas. En su diá­lo­go con En­tor­no Eco­nó­mi­co re­cal­có la im­por­tan­cia del mar­ke­ting po­lí­ti­co y su in­fluen­cia en el pla­no po­lí­ti­co na­cio­nal ac­tual. Ade­más pon­de­ró el avan­ce de las nue­vas ex­pre­sio­nes de co­mu­ni­ca­ción on­li­ne.

–¿En qué pun­to con­flu­yen la po­lí­ti­ca con la co­mu­ni­ca­ción y el mar­ke­ting?


–Hoy es muy co­mún ha­blar de mar­ke­ting en vez de co­mu­ni­ca­ción po­lí­ti­ca, co­mo la idea de uti­li­zar to­das las he­rra­mien­tas del mar­ke­ting co­mer­cial y apli­car­las a la po­lí­ti­ca. La pri­me­ra de ellas es uti­li­zar las en­cues­tas de opi­nión co­mo si fue­ran un es­tu­dio de mer­ca­do, y a par­tir de ahí ir ar­man­do los ras­gos de ca­da can­di­da­to, com­po­nien­do su dis­cur­so de acuer­do a lo que la en­cues­ta va mar­can­do. En es­te pa­ra­dig­ma, lo in­te­re­san­te es que nin­gu­na per­so­na tie­ne ras­gos pre­vios pa­ra ser po­lí­ti­co, si­no que la le­gi­ti­ma­ción se va dan­do a me­di­da que va crean­do es­tos ras­gos, que se van su­man­do a tra­vés de la gen­te. Es un jue­go bas­tan­te com­ple­jo.


–¿Có­mo ve la prác­ti­ca de la co­mu­ni­ca­ción po­lí­ti­ca de ca­ra a las pró­xi­mas elec­cio­nes?


–Hay de to­do, aque­llos que lo sa­ben usar muy bien, aque­llos que no tan­to. El pro­ble­ma del mar­ke­ting po­lí­ti­co es que ne­ce­si­ta di­ne­ro, co­mo pa­sa con los pro­duc­tos y ser­vi­cios de una em­pre­sa. Con es­to, el mar­ke­ting po­lí­ti­co ha en­ca­re­ci­do las cam­pa­ñas elec­to­ra­les y es­to fa­vo­re­ce al que tie­ne más re­cur­sos, aun­que el que tie­ne más re­cur­sos en oca­sio­nes no es el que me­jor los usa.


El Go­bier­no na­cio­nal ha­ce un ex­ce­len­te uso del mar­ke­ting po­lí­ti­co, por­que en­tien­de muy bien dis­tin­tas for­mas de co­mu­ni­ca­ción de de­ter­mi­na­dos seg­men­tos de la so­cie­dad. El res­to es­tá muy di­fu­so por­que no ha lo­gra­do un po­si­cio­na­mien­to muy cla­ro. Qui­zá Eli­sa Ca­rrió sea quien es­tá me­jor po­si­cio­na­da des­de el pun­to de vis­ta del ima­gi­na­rio. Eso no quie­re de­cir que ten­ga ma­yor can­ti­dad de vo­tos, so­la­men­te que lo­gró po­si­cio­nar­se co­mo una pi­to­ni­sa ar­gen­ti­na que de­fien­de los in­te­re­ses de la de­mo­cra­cia. Sa­be que con su ima­gen no va a ac­ce­der a la pre­si­den­cia pe­ro el po­si­cio­na­mien­to es­tá bien lo­gra­do. Por otro la­do, Cris­ti­na Kirch­ner tie­ne una ex­ce­len­te ima­gen en un 50% de la po­bla­ción.

–¿Có­mo in­flu­ye la pe­lea del Go­bier­no con Gru­po Cla­rín en sus ac­cio­nes de mar­ke­ting?


–La pe­lea con Cla­rín el go­bier­no la uti­li­zó muy bien. Ya Nés­tor Kirch­ner la em­pe­zó a uti­li­zar cuan­do acu­ñó aque­lla fra­se: “¿Qué te pa­sa Cla­rín, es­tás ner­vio­so?”, y a par­tir de ahí el Go­bier­no hi­zo lo mis­mo que ve­nía ha­cien­do en la po­lí­ti­ca. De no te­ner una ba­se de con­sen­so en lo po­lí­ti­co pa­só a te­ner­la, y de no te­ner me­dios afi­nes los fue­ron crean­do. Des­de pren­sa gra­tui­ta co­mo El Ar­gen­ti­no, has­ta Pá­gi­na 12, 678 en Ca­nal 7, la co­mu­ni­ca­ción in­creí­ble que ha­cen en “Fút­bol pa­ra to­dos”. Con to­do eso más los vo­ce­ros ofi­cia­les y la pro­pia pre­si­den­ta uti­li­zan­do la ca­de­na na­cio­nal se­gui­do, lo­gran ar­mar un es­que­ma de po­der co­mu­ni­ca­cio­nal muy in­te­re­san­te. Ahí se de­mues­tra que quien tie­ne más po­der ter­mi­na sien­do el que más es­pa­cio tie­ne, y en el me­dio te­nés mu­cho pe­rio­dis­mo que ter­mi­na sien­do más pa­pis­ta que el Pa­pa.


–¿Có­mo se de­ben uti­li­zar en po­lí­ti­ca los nue­vos me­dios de co­mu­ni­ca­ción?

–La ven­ta­ja de es­to es que se pue­de lle­gar a la gen­te sin la in­ter­me­dia­ción de una em­pre­sa pe­rio­dís­ti­ca, y eso es muy bue­no. Lo que pa­sa es que la Ar­gen­ti­na tie­ne 45% de ha­bi­tan­tes que tie­ne ac­ce­so a es­to y el res­to que­da afue­ra. Es una for­ma de co­mu­ni­car­se dis­tin­ta por­que es más un diá­lo­go que una emi­sión de uno a mu­chos. La­men­ta­ble­men­te, es uti­li­za­do por los po­lí­ti­cos co­mo un fo­lle­to o pan­fle­to, nun­ca re­ci­ben ni co­men­tan na­da en sus cuen­tas de Twit­ter, por ejem­plo. Yo creo que es to­do un apren­di­za­je y es ge­ne­ra­cio­nal. Cuan­do lle­gue al po­der la ge­ne­ra­ción que hoy tie­ne 30 años es­to va a cam­biar no­ta­ble­men­te por­que es­tán adap­ta­dos a nue­vos me­dios.


–¿Có­mo ve a la opo­si­ción des­de la óp­ti­ca del mar­ke­ting po­lí­ti­co?

–La ver­dad es que la ba­ta­lla es­tá me­dio per­di­da por­que se les aca­ba el tiem­po. El pro­ble­ma es que fal­tó el eje del dis­cur­so, lo más bá­si­co en co­mu­ni­ca­ción po­lí­ti­ca, que es ar­mar men­sa­jes cla­ves, que ten­gan co­ne­xión con la gen­te. Por otra par­te, pre­sen­tar un es­pec­tro tan ato­mi­za­do tam­po­co con­tri­bu­ye por­que con­fun­de. La per­so­na co­mún no ve tan­tas di­fe­ren­cias en­tre Ca­rrió, Al­fon­sín, Bin­ner, So­la­nas, son to­dos más o me­nos pa­re­ci­dos. Lo mis­mo del la­do del pe­ro­nis­mo cuan­do se ato­mi­za. Esas co­sas con­fun­den por­que es di­fí­cil ar­gu­men­tar y es­truc­tu­rar una di­fe­ren­cia.


–¿El ego del po­lí­ti­co aten­ta di­rec­ta­men­te con una bue­na co­mu­ni­ca­ción o mar­ke­ting po­lí­ti­co?


–Hay que lu­char con­tra eso y es muy com­ple­jo, y mu­chas ve­ces el error vie­ne cuan­do el po­lí­ti­co no quie­re es­cu­char, cuan­do tie­ne un ego muy gran­de. Por su­pues­to que los me­dios on­li­ne van en con­tra de es­to, por­que en un me­dio so­cial una per­so­na de la ca­lle te pue­de de­cir cual­quier co­sa y eso al po­lí­ti­co no le gus­ta. El po­lí­ti­co tie­ne que es­tar dis­pues­to a re­ci­bir ha­la­gos y tam­bién crí­ti­cas.


–¿Cuál es el fu­tu­ro de los me­dios tra­di­cio­na­les en fun­ción de los nue­vos me­dios de co­mu­ni­ca­ción?


–Yo creo que los me­dios se van a di­gi­ta­li­zar y va­mos a ter­mi­nar en un gran me­dio de con­ver­gen­cia que va a ser In­ter­net, don­de va­mos a te­ner ra­dio, TV, pren­sa es­cri­ta y me­dios so­cia­les on­li­ne. Yo creo que se va a aca­bar el pa­pel y que la gen­te va a em­pe­zar a leer la pren­sa o ver TV en una com­pu­ta­do­ra o en un smartp­ho­ne. Lo úni­co que no es­tá re­suel­to es la ecua­ción eco­nó­mi­ca: cuan­do que­de so­lo en el mun­do, el di­gi­tal va a ter­mi­nar sien­do ne­go­cio. Hoy los jó­ve­nes leen dia­rio por In­ter­net o ven TV en You­tu­be. In­ter­net va a per­mi­tir que ca­da me­dio se en­ri­quez­ca.



Rey Lennon es director de Newlink Communications. Es un profesional argentino con más de 25 años de experiencia en el diseño y ejecución de campañas de relaciones públicas, Digital PR y comunicación política, con foco en el planeamiento estratégico y la gestión de crisis. Es profesor universitario e investigador. Ha dictado cursos, seminarios y conferencias en la Universidad de Navarra, España; la University of Texas en Austin; Universidad de Piura, Perú; Universidad Los Andes, Chile; y en Argentina en las universidades Austral, Católica Argentina de Buenos Aires, del Salvador y UADE.Es autor de cuatro libros sobre comunicación institucional y opinión pública. Es licenciado en Publicidad por la Universidad del Salvador y obtuvo un doctorado en Comunicación Pública en la Universidad de Navarra, España.

miércoles, agosto 17, 2011

Publicidad de campaña para las primarias del 14 de agosto: el triunfo de la emoción kirchnerista

Del “necromarketing” al triunfo: la exitosa campaña publicitaria de Cristina Kirchner Por Eduardo Zukernik. Publicado en el Update de la Revista IMAGEN - 16/08/2011


Si hubiera que analizar las elecciones primarias por las campañas publicitarias de los candidatos, debería reconocerse que la apelación a las emociones ideada por Fernando Braga Méndez con su grito de guerra “Fuerza Cristina”, dieron sus frutos con un resultado que ni el más convencido de los kirchneristas esperaba.

Además, fuera de lo que el ex OSDE y especialista en marketing Daniel Scheinsohn llamó el “necromarketing” y suspicacias al margen, resulta por demás llamativo el escenario electoral surgido de las urnas: Cristina Fernández, primera, a casi 40 puntos de sus rivales que, increíblemente, terminaron empatados en tono a un magro 12%.
Es decir, de un plumazo, la estrategia de la oposición destinada a ungir al segundo más votado para polarizar con la Presidente en las presidenciales de octubre se hizo trizas, al haber dos y a tal distancia de la primera que ya son muchos los que auguran que la única sorpresa que puede arrojar el 23 de octubre es quiénes ocuparán las bancas en el Congreso.

Con 44.000 horas de publicidad en televisión para ser emitidos en alrededor de 2.000 medios del país, según la reforma electoral que sortea espacios gratuitos, los spots de campaña parecieron jugar la línea del “no hagan olas” o, más precisamente, apostar al más bajo riesgo que a buen entendedor significa no decir mucho o casi nada, en materia de planes de gobierno y, en cambio, apelar a frases surgidas de los manuales de marketing político para pedir apoyo al candidato que se promoviera.

Así, el oficialismo insistió con el recuerdo de la figura de Néstor Kirchner acompañando como fondo los discursos de tono dramático tan ensayado por la jefa de Estado que, a esta altura pocos se atreven a cuestionar por su eficacia en las unas.

La propaganda oficial contó con producción de Pucho Mentasti, autor del video clip “Matador” de los Fabulosos Cadillacs en 1988, y el resto lo hizo la creatividad de sectores militantes más aportes del ex publicista de Macri, Ernesto Savaglio, a quien se atribuye la idea de enmarcar los spots en torno a la palabra “fuerza”.

Tres especialistas en comunicación consultados por Imagen coincidieron en que “la emocionalidad es el discurso que mejor le queda al oficialismo”. Así lo entendieron Luis Rosales, autor del libro “Otra oportunidad. La Argentina en un mundo multipolar”, quien aseguró que “la emocionalidad (a la Presidente) la ha posicionado donde está. Si bien es cierto que hay factores económicos objetivos que justifican su buena performance en determinados segmentos de la población, también es verdad que desde la muerte de Néstor Kirchner, y aprovechando una onda muy fuerte de empatía, logró recuperar la popularidad del inicio de su gestión”.

En la misma sintonía, Federico Rey Lennon, director asociado en Newlink Group, planteó que, más allá del resultado positivo, no habría por qué cambiar de cara a octubre ya que “la línea de la emoción le ha dado muy buen resultado. El kirchnerismo viene gobernando en los últimos 8 años; ya la gestión es conocida y sus candidatos también, no tiene sentido cambiar ahora el discurso. Apostaría por la emoción y una buena carga de utopía”.

Scheinsohn, autor del libro “El poder y la acción a través de comunicación estratégica”, planteó que “la emocionalidad es el discurso que mejor articula y mejor le queda al Ejecutivo. Además, es el que a su electorado más le gusta escuchar. Salvo que aconteciera algo muy disruptivo de aquí a las próximas elecciones y que justificara dicho cambio, si se obtuvieron buenos resultados así, ¿para qué innovar?”.

Un caso paradigmático en materia de spots de campaña lo ofreció el candidato presidencial de la alianza UDESO, Ricardo Alfonsín. El hijo del ex presidente, que quedó 12 puntos abajo de la Presidente en su pago chico de Chascomús, observó un comportamiento errático en sus avisos de campaña.

Primero arrancó con un largo discurso plagado de propuesta de corte naif del tipo de “siempre me interesó el turismo”, mientras acompañaba su voz con imágenes de las Cataratas de Iguazú y hablaba desde un escritorio con un tono monocorde y disfónico que estaba lejos de atraer al electorado.

Ya en la recta final de la campaña, cuando llegó el turno de los avisos gratuitos, Alfonsín emergió con una potente creatividad poniendo en ridículo al ministro de Economía y compañero de fórmula de Cristina Fernández, Amado Boudou, con su negación de la inflación y el acierto del “que me pregunten a mi”, respondido a cámara por actores, cada uno inserto en un contexto apropiado.

Aunque es un secreto a voces, se sabe que la campaña inicial corrió por cuenta de militantes partidarios y, en la etapa definitoria, fue responsabilidad de Carlos Baccetti, ex socio de Ramiro Agulla. La coordinación publicitaria estuvo acompañada por Fernando Guevara, publicitario de Francisco de Narváez, el socio bonaerense y peronista de Alfonsín, con la supervisión general del gurú venezolano J.J. Rendón. Fuentes cercanas al radicalismo decían que Rendón puso el grito en el cielo al ver el primer spot y que incluso proponía una campaña un toque más agresiva que los divertidos comerciales que finalmente se pautaron.

La mano de profesionales de la comunicación política en torno de Alfonsín también se advirtió en su discurso de cierre de campaña cuando insumió 45 minutos, prolijamente seguidos por canales de la TV cable, donde se hicieron visibles sus clases de coaching para hablar con firmeza, con tono alto y severo y precisando críticas al oficialismo para plantearse como alternativa.

Acerca de los errores estratégicos en la campaña de la oposición, Scheinsohn señaló que si bien “todas las campañas del arco opositor tuvieron falencias, no sólo a nivel de la precisión del mensaje (cómo decirlo) sino y fundamentalmente a nivel de determinar cuál debía ser la promesa a realizar (qué decir), se preguntó por los alcances de aquello que el electorado está dispuesto a escuchar. ¿Cuáles son sus límites? ¿Esto refiere a propuestas verdaderamente transformacionales?”.

La campaña del ex presidente interino Eduardo Duhalde contó con la coordinación y el asesoramiento de Carlos Citara, licenciado en marketing político y hermano de un hombre de su círculo político íntimo, Rubén Citara, ex procurador del Tesoro de la Nación.

Sus spots se redujeron a exhibirlo en actos partidarios junto a su compañero de fórmula, Mario Das Neves, asegurando en off que “sabe y tiene lo que hace falta para ser presidente”. Más allá de la evidencia de que, como Alfonsín, no logró convencer principalmente al electorado independiente, en opinión de Rosales, “en esta primera etapa no hubo avisos de lo que se entendería como una campaña negativa. La recomendación sería tenerlos en cuenta si se considera que hay un candidato que encabeza las encuestas por un amplio margen y no se logra cerrar la brecha apelando a los aspectos positivos de los otros contrincantes. Esto es lo dice el manual”, recordó el politólogo que integra el equipo del consultor norteamericano Dick Morris.

Para Rey Lennon uno de los principales desaciertos de los spots de Alfonsín fue el que hizo junto De Narváez, aquel en que les hacían decir a cada uno, mirándose alternativamente “yo creo en vos”: “Parecían el dúo Pimpinela”, dijo sin piedad el consultor de PR.

Por su parte, respecto a la estrategia de campaña de los candidatos opositores, Scheinsohn puso énfasis en que intentaron hacer poca alusión al Ejecutivo porque pretendieron ser opositores sin “oponerse demasiado”. “Así, ninguno logró diseñar, ofrecer y entusiasmar al electorado con un real “poskirchnerismo”.

Con la mira en lo que viene, donde desde la oposición irremediablemente todo entrará en revisión, y desde el oficialismo en hacer la plancha, algunas premisas de la campaña de esta primera primaria abierta y obligatoria parecen destinadas al arcón de la historia. Una de ellas es la que daba por seguro el balotaje entre Cristina Fernández y el segundo candidato más votado.

Seguramente, en la mesa de campaña de los candidatos habrá nuevas convocatorias de estrategos, agencias de publicidad y creativos si, como ello suelen asegurar, son responsables de buena parte de la decisión final de los electores, antes de ingresar al cuarto oscuro.

viernes, abril 01, 2011

EL ENCANTO DE LA CRISTINA MODERADA SE HA ROTO PARA SIEMPRE

Una nota ciertamente polémica del consultor en comunicación política y Director de Newlink Political, Mauricio De Vengoechea. Da para el debate, no creen?


EL ENCANTO DE LA CRISTINA MODERADA SE HA ROTO PARA SIEMPRE
By Mauricio De VengoecheaPublished: Marzo 29, 2011

Quienes pensaban que el duro de la familia era Néstor Kirchner, nunca se imaginaron de lo que Cristina era capaz.

Con total desfachatez la presidente Cristina Fernández y su principal aliado político Hugo Moyano presidente de la CGT, el sindicato más fuerte y corrupto de la Argentina, se pusieron de acuerdo para asestar un duro golpe a Clarín, diario abiertamente opositor al régimen.

Sin embargo, contra lo que realmente atentaron fue contra la libertad de prensa y el legítimo derecho que tienen los ciudadanos de acceso a la información, constitucionalmente considerado como inalienable, sin imaginarse siquiera que el golpe contra Clarín podría llegar a impactar negativamente a la presidente misma.

El bloqueo que impidió la distribución del diario Clarín, un hecho sin precedentes en la historia argentina, puede significar el verdadero inicio de la campaña electoral y puede traer consigo consecuencias verdaderamente inesperadas. El hecho ha sido ampliamente criticado por la inmensa mayoría de sectores internacionales y nacionales, incluyendo por supuesto a la oposición, pero también la Iglesia e incluso algunos aliados políticos del gobierno como es el caso del gobernador de la Provincia de Buenos Aires Daniel Scioli.

Lo que ahora comienza es la verdadera lucha por el poder.
La presión acerca de una decisión gubernamental para que se incremente el mínimo no sujeto al impuesto a las ganancias y el tope de las asignaciones familiares, que exige la CGT después del bloqueo, son una simple demostración de que la saciedad de Moyano no tendrá límite. El enorme costo que Cristina tendría que pagar por los favores de Moyano, un hombre sin escrúpulos de ninguna clase, que durante años ha sabido chantajear a la sociedad política, económica y trabajadora del país, terminarían por llevar al sistema a ser completamente inviable.

Es por ello que lo ocurrido no solo puede ser el detonador para que la sociedad argentina, hastiada de una década de abuso de poder y acorralada por una inseguridad creciente y un desorden galopante, termine por hartarse de lo que ocurre y busque una mejor opción de cambio.

Como la viuda que sabía victimizarse, Cristina había logrado convertirse, hasta ahora, en la candidata invencible de cara a la contienda presidencial de octubre de 2011. Sin embargo el bloqueo de Clarín puede ser el error qué nunca debió cometer para lograr su objetivo reeleccionista.

Si personajes como Mauricio Macri o Daniel Scioli saben interpretar esto correctamente y definen una estrategia de cambio positivo hacia el futuro y no de queja continua acerca del presente y el pasado, sacarán partido de esta situación de coyuntura, que nos ha mostrado el verdadero talante radical y autoritario de la Presidente.

Con lo ocurrido podemos afirmar que el encanto de la Cristina moderada se ha roto para siempre.